Página principal

H istoria de la filosofía

Biografias

Corrientes filosóficas

Ensayos

Lista de contenido

Filósofos

Links

Libro de visitas

Software

Noticias

Horario mundial

Autor de
la web


Documentos

< Nominalismo y Realismo
Nominalismo y Realismo

Aquí también se envuelve otra cuestión, que es la relativa a la relación entre el nominalismo y el realismo, el tal mentado problema de los universales, de la realidad o no de los conceptos generales. El marxismo leninismo en la práctica actúa como si los universales tuvieran una existencia real, aunque después intente teóricamente hacer un compromiso entre el punto de vista que expresa que los nombres son artilugios de nuestra mente o que las categorías tienen una existencia real. Universales tales como "dialéctica", "lucha de contrarios", "lucha de clases", "pensar" y "ser", adquieren en el ML el carácter de demiurgos, son mas reales que la realidad misma. Una filosofía que se autotitula dialéctica desconoce por completo que la formación de conceptos en la cabeza del hombre posee su propia historia, que las palabras son totalmente arbitrarias, que la simple traducción de un texto de un idioma a otro conlleva la pérdida irreparables de miles de matices. Por ejemplo, en muchos idiomas no existe la separación entre el "estar" y el "ser" del español, con toda la carga idiomática y psicológica que conlleva este matiz. Esto no implica que las lenguas que no posean estos dos verbos tengan un fallo en su construcción, sino que precisamente, por no ser un fallo es una muestra más del carácter arbitrario que tiene el lenguaje y mucho más las categorías que con él se inventan. El lenguaje goza de la arbitrariedad de los signos usados (para un mismo objeto o noción se puede emplear cualquier signo sonoro o escrito, una palabra cualquiera que designa un objeto puede considerar incluido en el objeto dado cierto aspecto o no), del aspecto relacional o ondulatorio, al decir de Saussure, que expresa que una palabra significa en función de otras por oposición, colisión y entremezclamiento, y de su función de correspondencia aproximativa, ya que una palabra por sí misma no dice o encierra al objeto, función o aspecto designado. El hecho de que el lenguaje es el resultado de un consenso, de un "ponerse de acuerdo" sobre equivalencias lingüísticas hace relativa, aproximativa, el hecho de la misma categorización, porque siempre es posible idear una categorización distinta, que no por distinta se hace falsa. Por otra parte el uso de categorías abstractas sin su marco de referencia permite establecer complejos de relaciones, en fin, toda una verborreica castillería que no tiene porqué ser cierta: ninguna especulación basada en ninguna "ley" que se haga en la cabeza del ser humano "tiene" que ser cierta en la realidad objetiva: la realidad objetiva es como es, y el único soporte RELATIVO que poseen nuestras ideas es el que nos reporta la práctica humana, que por desgracia también pasa a nuestro acervo por un PROCESO DE INTERPRETACIÓN. Existen pues dos consideraciones igualmente falsas. La primera, que las categorías de nuestra mente tienen una existencia en la realidad fuera de nosotros, cuando a lo mas que podamos aspirar es que el conjunto pensamiento, universal o categoría presente una correspondencia aproximativa mayoritaria o de alto porcentaje a algo que existe en la realidad. Ninguna categoría puede ser por esencia verdad absoluta, porque de acuerdo a la práctica humana no puede existir sistema alguno que corresponda exactamente a otro sistema. (nota 12) Es decir, el sistema de signos existente en la cabeza del hombre puede tratar de corresponder con un sistema dado de la realidad, pero no puede obtener una correspondencia absoluta, al menos de acuerdo a lo que indica la práctica humana. La segunda consideración falsa es que en la realidad exista algo que pueda ser separado de lo demás en forma absoluta, por lo que toda categoría deja fuera relaciones del conjunto categorizado y en ese sentido tampoco es exacta. Uno de los casos mas notables de error metodológico abstraccionista lo es sin duda el que se genera por las categorías de contenido y forma, no sólo en la filosofía examinada, sino en muchas otras. Dice la filosofía marxista leninista que la forma y el contenido se complementan mutuamente para formar la totalidad de la cosa, que, por ejemplo, un átomo consta en cada caso de tales y tales partículas elementales, que actúan sobre sí mismas y esto se llama el contenido. Éstas partículas están ordenadas de un modo determinado y ésta es la forma del átomo. El problema que se crea no es el nombrar las cosas -que por otra parte es absolutamente arbitrario, como lo es todo el lenguaje-, sino que se le asignen funciones sencillamente no comprobadas por la práctica. Podemos hablar de electrones, neutrones, positrones, núcleo y envoltura, porque contamos con una praxis, una práctica científico-técnica amplia (aunque extremadamente contradictoria) sobre el punto en cuestión, pero el ML plantea que la forma y el contenido se contradicen dialécticamente y producen de esa manera el cambio de la cosa, pero tanto contenido como forma no tienen independencia objetiva, porque de inmediato se nos asegura que no existe contenido sin forma, ni forma sin contenido, entonces ¿por qué se separa en la mente lo que en la realidad no está separado? ¿De qué manera la práctica humana justifica esta separación de contenido y forma? ¿Qué ciencia utiliza estas categorías? ¿Debemos esperar que la evolución del átomo se realice a partir de una contradicción entre el contenido -los electrones, neutrones y positrones- y la forma del átomo? De más está decir, no sólo que no hay el menor indicio de esto, sino que la evolución del átomo, en un tiempo inconmensurable, lo llevará a su degradación por el fenómeno de la radioactividad, de la pérdida de energía, que no tiene que ver en nada con una contradicción dialéctica. Y es que el papel de un filosofía verdaderamente científica no es inventar categorías y empezar a jugar con ellas. El ML desarrolla el concepto de "forma" en lucha dialéctica con el contenido a partir de su teoría de que en la vida social las fuerzas de producción (el contenido) resultan frenadas por las relaciones de producción (forma) hasta que se produce la revolución que produce una nueva forma acorde con el contenido. Veremos en la filosofía relacional que los problemas que se tratan de resolver mediante este concepto metafísico de forma y contenido son realmente problemas de entes constituyentes y ente constituido. Es decir, en el ejemplo anterior los neutrones, los positrones y los electrones son los entes constituyentes del átomo, y este último, el ente constituido. Este punto de vista, que concuerda con el científico, nos permite entonces hablar de una estructura dada de esos constituyentes, la organización en núcleo y envoltura, que es tanto para la ciencia, como para nosotros, la verdadera forma del átomo. Todos estos errores conducen los unos a los otros. Al considerar a la filosofía como una doctrina independiente, es decir, al considerar que es aconsejable la formulación de una concepción general del mundo con una metodología y lenguaje independientes de las concepciones parciales que nos brindan las diversas ciencias y técnicas, se crean metodologías y lenguajes completamente caprichosos de acuerdo con el filósofo de turno. La sicología humana tiende luego a creer místicamente que las relaciones formales que se producen en su cabeza existen en la realidad, porque el humano supone que extrajo de la realidad en un viaje sin escala las categorías que él creó inicialmente.

Página principal H istoria de la filosofía Biografias Corrientes filosóficas Lista de contenido Libro de visitas